Este aceite es verdaderamente un don del cielo que nos pudo conseguir el Magister LIROLUVILUI.
Combinando preciosos aceites esenciales, (habitados por los ángeles que convocaron agregandole las cenizas de los origamis bioenergéticos), los Registros Akáshicos nos han obsequiado la receta de un producto cuyo efecto se puede resumir en generador de: PAZ INTERIOR.
Siguen varias de sus utilizaciones:
1
El utilizador puede colocarlo en su entrecejo, cuidando que no esté en contacto con los ojos. El efecto será notable en caso de padecer de una gran presión mental. Puede ocurrir que los seres invisibles que viven en el aceite elijan provocar una leve somnolencia o una tendencia al sueño. El utilizador decidirá en su momento si desea o no dormirse... un leve esfuerzo le bastara para resistir o entregarse. Por ese motivo es desaconsejado emplearlo mientras maneja o se desplaza.
2
Si desea obtener una "apertura espiritual", basta que lo coloque en su chakra coronario, (ubicado en lo que se llama "fontanela" en los bebés...) y verá.
3
Cuando desea recibir una "intuición del camino que debe tomar", (obviamente, en el sentido figurativo) bastará colocar una gota bajo la planta del pie derecho.
4
Si tiene dificultad en conservar su equilibrio emocional: frotar una gota 5 cm encima de su ombligo. Esto otorgará una nueva resistencia frente a todo lo que hace peligrar su equilibrio.
5
Puede ocurrir que nuestra bioenergía mental se desajuste, lo que podremos detectar si nos encontramos con:
- poca concentración,
- dificultad de coordinar las ideas,
- somnolencia,
- astenia mental,
- tendencia a bajones depresivos,
- cierta falta de coherencia... Todos estos síntomas pueden deberse a motivos bioquímicos, pero más ciertamente a un desajuste en nuestra bioenergía mental.
Debemos recordar siempre que bastan tres horas para reequilibrar nuestra bioenergía... o sacarla fuera de su cauce normal.
Cuando uno se encuentra en la situación indicada puede colocar una pequeña cantidad del aceite de la Paz Interior en la punta de la nariz (importante punto esotérico, bien conocido por los yoguis tibetanos) y otra debajo de cada oreja.
6
Si le parece sufrir de cierta falta de voluntad... lo más conveniente será trazar con el aceite una línea que parte de la protuberancia en la base del cráneo hasta el tercer ojo (entrecejo).
7
Si siente que padece de un gran bajón de kundalini, (se manifiesta habitualmente por una sensación de astenia general), y sólo en este caso, bastará colocar una línea de aceite desde el coxis y hasta las vértebras lumbares. Si el bajón es debido a otras razones (por ejemplo, bioquímicas o cansancio natural) esta técnica no surtirá efecto.
8
Si por naturaleza nos encontramos fascinados por el mundo invisible, este maravilloso aceite nos dará la oportunidad de amplificar nuestra percepción del "pueblo invisible", es decir, de los seres puramente energéticos que habitan estos territorios de otras dimensiones.
Primero: colocar el aceite en la yema de los dedos que ensamblaremos luego en un mudra, (es decir, una posición de las manos destinada a provocar una emisión energética visible desde los otros mundos).
Sigue el detalle de dicho mudra:
Colocar la yema del pulgar derecho sobre la yema del anular izquierdo.
Colocar la yema del anular derecho sobre la yema del índice izquierdo... y esperar.
Dios nos mostrará lo que considerará necesario.
9
Por fin, el noveno uso puede ser en calidad de óleo de unción. Su efecto potenciará en especial los trabajos de velas u otros donde se prescriben bautismos de acción psicológica en favor un paciente o de uno mismo. En los otros casos se recomienda utilizar el óleo de unción tradicional.