Nuevamente, el lector acostumbrado por los medios a proezas tecnológicas puede creer que si no hay ni proeza ni tecnología... no funciona.
Sería desconocer la magia.
La tecnología existe: son decenas de horas de investigación, llegando a la elaboración de los origamis necesarios para "cargar" de inteligencias invisibles un humilde aceite que tendrás que procurarte.
Por otra parte la proeza también se encuentra: todos creemos que la suerte es algo externo, lo que es cierto, desde el punto de vista energético; que ella pasa constantemente, lo que también es cierto... pero la proeza consiste en llegar a reorganizar las energías de nuestro tercer ojo, para poder atraerla, reconocerla cuando pasa a proximidad y reaccionar lo suficientemente rápido para agarrarla.
Esta aceite utilizado regularmente no puede exorcizar las situaciones negativas, otros rituales tienen esta función, sino atraer las "oportunidades" y entrenarnos a cabalgarlas.
¿Cómo utilizar este ritual?
Empapar el dedo pulgar de su mano derecha con muy poca cantidad de este aceite que habras fabricado con las cenizas del origami bioenergético; hagalo antes de ir a acostarte y deja que venga el sueño mientras meditas sobre lo que necesitas conseguir.
El lector constatará que toda actividad mental que estaba desarrollando en el momento donde lo sorprende el sueño influirá sobre las funciones del sueño durante toda su noche de descanso. Lo hará tambien en todos los planos donde viaja el alma durante su peregrinación nocturna.