Siempre tenemos una buena razón para sentir una carencia de energía mental. Dejemos de lado las razones bioquímicas que tienen su origen en la alimentación deficiente o en errores medicamentosos, y ocupémonos de las razones energéticas.
Un estudiante, un intelectual, un ejecutivo, pero también cualquiera de nosotros que intenta llevar una vida normal en una ciudad es sometido a un bombardeo publicitario de más de 20.000 mensajes diarios, presión emocional, exigencias mentales para las cuales no parecemos haber sido construidos... en pocas palabras, no es sorprendente que la depresión sea una de las más grandes enfermedades de nuestro siglo, cuando uno examina la presión, la agresión y la violencia de nuestra vida cotidiana.
En regla general, este ritual es aconsejable en los casos de agobio mental debido a presiones externas, y cuando las consecuencias, tal como la perdida de la concentración, ya son evidentes. Cuando estamos en la etapa previa, el "Aceite de la Paz Interior" puede bastar.
¿ Cómo utilizarlo?
Previamente llenaremos un caparazón de caracol con cenizas del origami que habremos recibido por internet, y lo obturaremos con con lacre. Tal cual lo colocaremos en un recipiente de vidrio de un medio litro que rellenaremos de agua mineral natural.
El agua que vamos a fabricar es de naturaleza lunar, para activar el poder del caracol debemos dejar el recipiente detapado, expuesto durante 2 horas a la luz lunar, (o 4 si el cielo es nublado).
Es importante proteger esta agua así dinamizada de la luz solar (conservándola en un frasco de vidrio opaco o recubierto de papel madera). Su vigencia, es decir, su tiempo máximo de eficiencia es de 3 semanas. Cada 21 días o antes, si el agua se acaba, hay que volver a consagrar la misma cantidad de agua. El caracol mismo tiene una vigencia de 3 años (al cabo de los cuales hay que devolverlo a un río o al mar).
El uso propiamente dicho es muy sencillo: cuando necesita despejarse la mente, o en todos los casos indicados anteriormente, hacerse aspersiones de esta agua sobre el rostro, los chakras de la cabeza, la nuca, etc...
Hay que tener cuidado que el agua, aparte de no ser alcanzada por la luz solar directa, tampoco esté tocada por metal, lo que accidentalmente podría ocurrir cuando la frotamos sobre la cabeza.
NOTA
ESTA AGUA
NO ESTA DESTINADA
A SER CONSUMIDA.