Los Ángeles son sumamente sensibles a los olores, y lo más extraño es que no necesariamente lo que llamamos "rico olor" tiene el mismo sentido para ellos y viceversa.
La felicidad, la paz y la armonía, no son hechos puramente psicológicos sino más bien energéticos. En realidad, entre lo energético y lo espiritual, el límite no es tan claro, y por buenas razones... no hay límite.
La función de este incienso, de sumo poder gracias a su mezcla con los origami bioenergéticos que reci birá por internet, es cambiar la atmósfera de nuestra casa.
Es de buen juicio utilizar de vez en cuando el "Líquido que exorciza los ambientes", paralelamente a este incienso.
Si no sentimos diferencia en el ambiente donde nos encontramos, dos posibilidades se presentan:
- el problema es más grave, y además es más subjetivo que objetivo. Desde ya, utilizar los varios óleos y aceites esenciales disponibles, para reequilibrar los chakras y los otros objetivos.
- el problema es más grave, pero es objetivo y no subjetivo. Si el ambiente es polucionado por fuerzas ocultas de tipo negativas, solo el ritual llamado "Las 5 esferas del exorcismo" podrá renovar el lugar.
¿Cómo emplear este ritual?
Debemos utilizarlo en un incensario de cerámica o barro, fácil de sostener y mover sin riesgos.
El siguiente paso consiste en encender un carbón en el incensario y colocar una pequeña porción del incienso sobre la brasa ardiente.
Comenzamos a sahumar la pieza, dibujando en el espacio un gran triángulo sobrellevado por una cruz, lo que simboliza el sacrificio del Cristo sobre el Monte Golghota.
Mientras recorremos la pieza, haciendo este dibujo con el incensiario, frente a las paredes, debemos recitar en voz alta el Padre Nuestro o a elección el versículo del Espíritu Santo:
"El que entra en el descanso del cielo, descansa de todas sus obras como Dios descansa de las suyas".
La acción que hacemos creará un campo de fuerza vigente por 17 horas.
Las cenizas que quedarán cuando se termine la combustión son cargadas de gran poder angelical; es conveniente conservarlas en una una cajita de madera sin ningun metal, que colocaremos debajo de nuestra cama a la altura de la cabeza.
Sumándole las cenizas de cada ritual lograremos provocar un efecto acumulativo tanto en nosotros como en el ambiente.
No hay ningun límite a la cantidad de uso de este incienso.