El Magister LIROLUVILUI enseña que la abundancia y el éxito son derechos legítimos que todos podemos pretender. En pocas palabras: quien trabaja merece sueldo, quien asume riesgos merece recompensa, y el que no hace nada... no merece nada.
Las leyes universales son sencillas e inexorables.
Quien hace el mal, tarde o temprano recibirá maldad. Pero quien trabaja en armonía con las leyes de Dios, podrá esperar recibir lo justo y lo suficiente.
¿Puede un negociante esperar que este ritual le traerá abundancia sólo por haber comprado los archivos digitales necesarios para fabricarlo?
Es una visión demasiado estrecha que lo conducira al fracaso. Otro destino es cuando cumple honestamente con su trabajo, se preocupa para su cliente, agradecido a Dios por que lo haya conducido a su negocio. El que practica una cierta etica de negocio, puede pretender bellos resultados de este incienso... pero si es un mal administrador, Dios no le dará cursos de contabilidad.
A estos profesionales del comercio cuya función es indispensable en la vida civilizada, se les ofrece este regalo de Dios: existen pequeños seres invisibles (llamados Duendes) en realidad de la familia de los Elementales, que cuando uno sabe convocarlos adecuadamente, pueden empezar con nosotros un trato amistoso. Ellos tienen la costumbre de agradecer con "abundancia legítima" a quienes les simpatizan.
¿Cómo emplear este ritual?
Es de una gran sencillez: basta colocar detrás de la puerta principal del local comercial, 7 pizcas de las cenizas del origami recibido por internet.
Al tirar cada pizca dirás la palabra: “MIaQiJILio”.
Es aconsejable (pero no indispensable) utilizarlo después del LIQUIDO QUE EXORCIZA LOS AMBIENTES.
Sé fiel a tus decisiones, continúa este ritual hasta que Dios te escuche y te acuerde lo que quieres. No ofendas a Dios, mezclando o alternando este ritual con otros de fuentes diferentes.