Esta técnica permite trabajar con espíritus y egrégores, todos allegados a Dios.
Fabricar una pirámide tríptica de cartulina roja.
Se deben bautizar las 3 caras exteriores, con
Aceite Número 1 (origami bioenergético 8008)
diciendo: "Umioet, Jeonava, Uaeu, Nai MOUNAP",
y las 3 caras internas con
Agua Número 5 (origami bioenergético 8005)
diciendo: "Umioet, Jeonava, Uaeu, Nai GiHoPaK-PeGiFoC-GoiMi".
Prender carbones y colocar encima:
Incienso Número 5 (origami bioenergético 8047)
Sostener la pirámide por encima del humo; a medida que se vaya llenando de este perfume, visualizar lo que desea pedir a estos seres que Dios nos permite convocar sin riesgo.
Cuando no haya más humo, colocar la pirámide sobre los carbones para que se queme por completo. Si no se prende fuego terminar de incendiarla con fósforos. Es indispensable que pase así en el mundo invisible, para cumplir con las reglas de la magia.
Las cenizas residuales que obtendremos de esta ofrenda al mundo invisible materializan el acuerdo que hemos obtenidos de ellos en el cumplimiento de una tarea específica.
Conviene frotar las cenizas en el punto de entrada de los espíritus (protuberancia en la base del cráneo).
Conviene también recordar agradecer, el mundo invisible tiene su protocolo que no es cauteloso desdeñar. No olvidar que el mundo invisible negativo tal vez nos da lo que pedimos, y luego lo retira en medio de grandes sufrimientos; mientras que el mundo positivo sólo nos da lo que necesitamos... y nos aporta felicidad.
A meditar.