Empapar la palma y la parte interna de los dedos de la mano derecha con
Aceite Número 4 (origami bioenergético 8011)
Visualizar que nuestra mano se transforma en una isla poblada de flores maravillosas y animales fantásticos. Está desprovista de seres humanos, como si fuera una isla volcánica que en poco tiempo el viento ha fecundado gracias al polen que transporta.
Luego de hacer esta visualización, imprimir esta mano sobre un espejo rectangular, que se va a espolvorear con
Cobre Número 5 (origami bioenergético 8026)
para que se adhiera a la grasitud del dibujo.
Colocar verticalmente el espejo frente a una vela blanca, en el propio dormitorio. Lo ideal sería que además de la vela, se pueda reflejar en el espejo el mismo beneficiario durmiendo.
Al mediodía (hora solar) colocar el espejo sobre cuatro pies unos 20 centímetros, haciendo parecer que el espejo se transformó en una minúscula mesa que refleja el cielo.
Esperar que el sol llegue a su cenit para que se refleje en el espejo mientras se continúa el ritual.
Debajo del espejo se pone a quemar
Incienso Número 1 (origami bioenergético 8043)
Las patas deben estar suficientemente bajas para que el humo del incienso llegue a la cara no reflejante del espejo, pero suficientemente altas para que el calor no lo haga explotar.
Después de una hora de sol y de baño de incienso, enterrar el espejo a los pies de un árbol añoso, cara reflejante hacia arriba. Arrojar sobre la misma las cenizas enfriadas que restan del carbón e incienso.
Agregar 1 kilogramo de trigo, antes de tapar el hueco con tierra.
Esta técnica se puede hacer una única vez, sin esperar resultados antes de siete días. Es el tiempo prudencial para empezar a curar con sus manos. El autor recomienda combinar esta técnica con la llamada CORONA DE 7 RAYOS, del libro "Control Mental de Acuario".